23 de abril. Día internacional del libro.

Shakespeare-CervantesDía importante donde los haya, para todos aquellos que amamos la literatura. En el aniversario de la muerte de Cervantes y Shakespeare, queremos volver a animar a todos nuestros seguidores a coger pluma y papel (o teclado) y a escribir todo aquello que se le cruce por la mente o el corazón. Tenemos abierto todavía el concurso de microrrelatos, y próximamente habrá otra convocatoria de prosa poética.

También estamos preparando un nuevo concurso express. Pronto daremos a conocer la temática.

Ahí van algunos de los mejores textos recibidos para el día del libro. Muchas gracias a todos ellos:

GANADORES:

Soy la letra que te inunda de esperanza, la frase que te introduce en mundos paralelos. Soy párrafos, páginas y páginas repletas de historias que no son tuyas, pero que te las hago vivir como si lo fueran. Soy el libro de tu vida, el compañero al que nunca deberías abandonar, aunque a veces tu realidad me abandone en un cajón helado.
Jaime N., España

MAGIA
Durante mis treinta años he tenido la oportunidad de resolver los acertijos de Alicia en el País de las Maravillas, tener el espíritu libre de Tom Sawyer  y realizar hechizos como Harry Potter. También he aprendido con las enseñanzas de El Principito, he sufrido un amor atormentado en Cumbres Borrascosas y he vivido en la sociedad futurista de Un mundo feliz. Pero es lo que tiene la magia de la lectura: que todo lo que ocurre en las páginas de un libro podemos sentir que lo vivimos.
Alicia Victoria Abad Huerta, España

MOMENTOS DE FELICIDAD
Todos tenemos un plato que nos entusiasma, un perfume predilecto, una película idolatrada y algo que leímos inolvidable. Puede ser un cuento infantil que despertó nuestra imaginación, un cómic desternillante o un tebeo que nos entretuvo durante horas. También una poesía de amor que nos emocionó, una novela apasionante o una obra de teatro dramática. Incluso una revista divulgativa o un eslogan impactante. Momentos de felicidad en el reino infinito de las palabras.
IRENE ASUNCIÓN GARCÍA-REYES ABAD, España

Genoveva de Bravante,  en fasciculos de los años de la guerra.  Mi bisabuela me dejó este legado cuando yo tenía 8 años,  tras un verano leyéndole sus más de 3000 páginas, mientras cada tarde calentabamos al sol el agua, en el viejo barreño de zinc. Ella era rica de espíritu,  era la representación del matriarcado,  era la felicidad.  Cada tarde al sol recuerdo el sonido del agua en el barreño,  el tacto de su pelo gris, y el olor de las páginas del libro.  Y entonces leo,  y ella me escucha.
Ana Guzmán, España

VENENO
Siendo muy niño me intoxiqué. La vía de entrada del veneno fue mi exposición a una hoja en blanco. El síntoma fue que empecé a realizar, febrilmente con un lápiz, unos trazos caprichosos llamados garabatos. Algo después, entré en una fase en la que no paré de realizar rectas, círculos y curvas hasta que conseguí escribir letras, ordenarlas y formar palabras. Desde entonces  contagio mi amor por ellas porque para el veneno de la escritura, afortunadamente, no existe una vacuna.
JOSE MARÍA GARCÍA-REYES COMINO, España

EL MUNDO
Cuando descubrimos el placer de caminar, ponemos los pies en el mundo; cuando descubrimos el placer de la lectura y la escritura, el mundo se pone a nuestros pies.
ALICIA VICTORIA GARCÍA-REYES ABAD, España

Le gustaba entrar en cualquier librería y comprar el ejemplar más pesado que pudiera encontrar, como si cada gramo fuera un pedacito de conocimiento pendiente de almacenarse en su cerebro; por eso, cuando le ofrecieron un lector electrónico, lo rechazó de inmediato. ¿Cómo iba a saber entonces cómo de lista se estaba volviendo?
Aurora Losa, España

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